Preparar la canastilla de tu bebé es un ritual en el que pones toda tu ilusión y cariño, no ves el momento en que luzca esa ropita. Hazte una lista de la ropita, los objetos y los productos que vais a necesitar y elígelos sin prisas. A pesar de la impaciencia, el cansancio y la inquietud que a veces genera la proximidad del parto, la recta final del embarazo suele ser la etapa más feliz de la futura mamá.
Tener sus primeras prendas, suaves y delicadas, entre las manos provoca la más dulce de tus sonrisas al imaginar cómo será su carita y cómo te sentirás cuando le tengas sobre tu pecho. Durante la gestación habrás ido comprándolo casi todo, pero en las últimas semanas será necesario que lo revises bien para asegurarte de que la canastilla está completa.
–Su primer vestuario. En estos primeros días tu bebé necesitará al menos cuatro o cinco bodies de manga larga. Ya sabes que los recién nacidos tienen una piel extremadamente delicada por lo que deberás comprarlos de fibras naturales: el algodón es perfecto porque además de suave es fácil de lavar ¡y tu bebé se va a manchar mucho en estos primeros días! También te resultará muy útil disponer de varios pijamitas de cuerpo entero.
–Los baberos, imprescindibles. Tome pecho o biberón, durante los primeros días tu bebé va a dedicar gran parte del tiempo a aprender a comer por sí mismo. Antes de que coja práctica la leche va a resbalar por sus mejillas manchándole la ropa. Para que no tengas que cambiarle cada dos por tres, necesitas unos baberos que le protejan. Los que se cierran con velcro son ideales porque puedes ponérselos y quitárselos con mucha facilidad.
–Ya tiene su neceser. La canastilla estará completa cuando añadas los pañales, el gel de baño, una hidratante corporal, una pomada protectora, un cepillo y unas toallitas.