La piel de los niños es muy sensible, es el mayor órgano del cuerpo y además visible en toda su extensión, por lo que si el niño sufre alguna lesión será  vista en seguida. En la mayoría de los casos, desaparecerán solas o con una buena hidratación. Si no es así, hay que acudir al especialista.

La palabra “grano” es un término popular, se utiliza para nombrar a los bultitos que nos salen en la piel. Técnicamente se pueden clasificar en diferentes tipos de lesiones, como pápulas o pústulas. La mayoría de las veces están producidos por infecciones de la piel. Los causantes pueden ser virus (como los coxackies, que produce granos en el pie, en la mano y úlceras m la boca a la vez) o bacterias como los estreptococos.

Otras patologías de la piel también producidas por virus son los molluscum contagiosum (lesión que sobresale le la piel y que tiene el centro umbilicado) y las verrugas comunes, que pueden aparecer en todo el cuerpo. En general estas infecciones no son graves y en muchos desaparecerán solas. Si se sospecha una infección por bacterias será necesario dar antibióticos. Otros “granitos rojos” muy comunes de los bebés son las “engordaderas” o sudamina aparecen sobre todo en la cara y en el cuello, no estando relacionada con ninguna enfermedad.

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