Los entornos paseables reducen en un 27% el riesgo de diabetes gestacional

embarazo y la diabetes

La Universidad de New Hampshire (UNH) ha llevado a cabo una investigación, publicada en la revista Economics and Human Biology, que destaca la relación entre las zonas propicias para caminar y la reducción de problemas durante el embarazo. Según este estudio, las embarazadas que residen en áreas con infraestructuras como aceras, parques y senderos peatonales presentan menos problemas de partos prematuros, peso al nacer y complicaciones cardiovasculares. Es más, vivir en estas áreas puede disminuir el riesgo de diabetes gestacional en hasta un 27%. El entorno adecuado para caminar se ve como un factor positivo para la salud, vinculado directamente al entorno de la mujer.

Además, es esencial comprender que el desarrollo y riesgo de la diabetes mellitus tipo 2, que puede surgir de la diabetes gestacional si no se resuelve después del parto, no solo está asociado a hábitos de vida poco saludables. También está influenciado por factores socioeconómicos, como la educación, el género y los ingresos. Con la iniciativa “Más que Diabetes”, la Federación Española de Diabetes (FEDE), en colaboración con MSD, pretende arrojar luz sobre estos factores determinantes en el desarrollo y manejo de la diabetes tipo 2. Esta investigación de la UNH subraya que el entorno físico y urbanístico juega un papel crucial, dada su impacto en el estilo de vida y la actividad física diaria.

Para realizar este estudio se tomaron como referencia medidas de “caminabilidad” creadas por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), cruzadas con datos sobre actividad física y de resultados de embarazo procedentes de estadísticas nacionales estadounidenses. Los investigadores descubrieron que un aumento de 10 puntos en el índice de caminabilidad se asocia con un aumento de más de 70 minutos en la actividad física semanal entre las mujeres embarazada, lo que se traduce en menos probabilidad de complicaciones en el parto y un aumento de 27 gramos en el peso del bebé al nacer, así como una reducción del 27% en la probabilidad de diabetes gestacional y del 16% en la hipertensión. Además, apuntan a otros beneficios de este tipo de urbanismo, que también facilitaría la interacción entre vecinos y la creación de sentimiento comunitario, contribuyendo así a una mejor salud general.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los determinantes sociales de la salud (DSS) como «las circunstancias en que las personas nacen crecen, trabajan, viven y envejecen, incluido el conjunto más amplio de fuerzas y sistemas que influyen sobre las condiciones de la vida cotidiana». En esta definición se incluyen factores generales como el contexto socioeconómico y político o la calidad del sistema de atención de salud; así como otros más individualizados, como los ya mencionados relativos a la renta o a la situación familiar. En el caso de la diabetes (y más específicamente de la diabetes tipo 2), estos aspectos son especialmente importantes ya que apuntan a una desigualdad en el acceso a una alimentación saludable, a una formación diabetológica adecuada o a la práctica regular de ejercicio, pilares básicos en la prevención de esta patología. 

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