Cuando vamos al supermercado ya no encontramos una sola leche, sino varias, y es muy bueno que comiences a conocer sus aportes especiales, las características de cada una y saber cuál es la más conveniente.

Cuándo consumir los lácteos descremados:

–A partir de los 4 años de edad ya se pueden elegir las versiones parcial o totalmente descremadas porque, de esta manera, se hace prevención de la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, desde la niñez.

–Es sumamente importante focalizar en el tipo de leche más conveniente para la afección de salud que presente cada persona porque no todos necesitan una leche.

–Estos productos cuando se los indica y consume adecuadamente son muy valiosos desde el punto de vista terapéutico pero también son más caros que los tradicionales. Es necesario, entonces, poner sobre la balanza COSTO-BENEFICIO y evaluar la utilidad y beneficios para la salud que se obtendrán con su consumo. Siempre, ante cualquier duda, consulte con su nutricionista.

Desde el punto de vista proteico un vaso de leche (descremada o no) puede reemplazar a cualquiera de estas opciones:

  • 50 gramos de carne
  • 1 huevo
  • 250 ml de yogur
  • 25 gramos de leche en polvo descremada
  • 40 gramos de queso cuartirolo.

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