La hinchazón de los tobillos se debe al aumento de sangre en circulación por todo tu organismo, que a su vez provoca que el tejido cutáneo retenga agua. Este problema es más frecuente en verano, cuando los pies se recalientan, así que te recomendamos que uses zuecos o chanclas, en lugar de calzado cerrado.
Aprovecha la excusa de tu embarazo para poner los pies en alto siempre que puedas, así impedirás que los líquidos se acumulen en los tobillos. Si realizas un trabajo sedentario, hazte con un reposapiés y no olvides dar un paseo cada día para favorecer la circulación y prevenir la hinchazón.
BUENOS CONSEJOS
• Bebe mucha agua. Cuando más hidratada estés, menos líquidos retendrá tu cuerpo.
• Date masajes en las piernas, con movimientos energéticos hacia arriba, desde los tobillos hacia las rodillas.
• Puedes llevar medias de compresión si tu trabajo te obliga a estar de pie todo el día.