Es una de las enfermedades más comunes de la infancia. Aunque espectacular y molesta, se supera en poco más de una semana.
Preguntas más frecuentes:
1. ¿Qué la provoca?
La varicela es una enfermedad vírica causada por el virus varicela-zoster. Afecta sobre todo a niños de entre dos y 10 años, poquísimas veces tiene complicaciones graves y sólo se pasa una vez en la vida.
2. ¿Cómo se detecta?
Los síntomas son muy característicos y no precisan análisis. Empieza de forma parecida a un catarro, pero al cabo de uno o dos días aparece una erupción de ampollas rodeadas de un área de piel enrojecida, a menudo a racimos, en el pecho y la cara.
3. ¿Cuál es su evolución?
Durante tres o cuatro días los granos se diseminan por el cuerpo, aunque la cantidad varía de un niño a otro. Un par de días después, las ampollas se secan y salen costras.
4. ¿Tiene tratamiento?
Como sólo hay que tratar los síntomas, basta con tomar ciertas medidas para aliviar la comezón que producen las lesiones. De todos modos, el pediatra puede prescribir algún antipirético contra la fiebre, si la tiene, y antihistamínicos para el picor. ¡No le des nada que no recete su médico!
5 ¿Deja señales?
Aunque la mayoría de los granos se curan y desaparecen sin dejar rastro, en ocasiones el proceso de cicatrización puede dejar alguna arca, en especial si el niño se rasca y alguna costra se infecta.
6. ¿Es contagiosa?
Sí. La varicela es altamente contagiosa y se transmite por contacto directo con las ampollas y a través de las partículas de saliva de la tos o el estornudo del enfermo. Cuando la varicela se contrae por contagio, en la misma casa, la enfermedad suele ser más virulenta, precisamente porque hay un vínculo más intenso con la cepa.