El píloro es un músculo pequeño que separa el estómago del duodeno. Cuando se hipertrofia, esto es, se endurece y pierde elasticidad, impide que los alimentos pasen del estómago al duodeno. Al no poder avanzar se quedan estancados en el estómago y, cuando éste se llena, el pequeño tiene vómitos.

Estos suelen aparecer en la tercera semana de vida, al principio de forma esporádica, y, más tarde, regularmente después de las tomas. Salen con fuerza, a chorro la leche. El pequeño está hambriento, pero cada vez que le dan el pecho o la mamadera vuelve el vómito.

Con una radiografía, el médico comprueba si el píloro está hipertrofiado. En ese caso, es necesario internarlo para hacerle una incisión en el músculo que corregirá el problema definitivamente. La recuperación suele ser muy rápida.

2 Comentarios

  1. Gracias por su explicación es muy clara y concreta solo una duda mencionas es una correción definitiva verdad no hay riezgo de que se repita.

Dejar una respuesta