Te sugerimos tres posibilidades para entretenerse con tu bebé y, al mismo tiempo, estimularlo.

VAMOS A IMITAR A MAMÁ

Buscar un baldecito y varias pelotas de distintas texturas y tamaños que puedan introducirse en él. Sentar al bebé en el regazo y darle el recipiente para que lo explore. Luego ofrecerle una pelotita y observar qué ocurre.

  • Haga lo que haga, mamá debe tomar una pelotita y meterla en el balde; darle tiempo para que haga lo que quiera con el recipiente y una pelota. A continuación, introducir otra pelotita. Es probable que, sin indicárselo, él meta su pelota en el recipiente porque le gusta imitar y explorar.

 VAMOS A JUGAR A LAS ESCONDIDAS : ¿Dónde está?

Un simple pañuelo o un libro de tela y la pregunta en un tono de voz alto, de sorpresa, pueden lograr hacer un silencio absoluto en plena crisis de llanto.

  • La curiosidad es muy fuerte en bebés y chicos, y los hace olvidar sus penas con facilidad.
  • Empezar a esconder objetos bajo un pañuelo. Mamá puede sentarlo en sus rodillas y, en esta posición, además de distintos elementos, puede esconderse a sí misma («¿dónde estoy?») o esconderlo a él («¿dónde está el bebé?»).

LA CAJA CON SORPRESAS

Sentarlo sobre las rodillas mientras mamá o papá saca de una caja un objeto sonoro y llamativo, como un cascabel. Presentárselo y ofrecérselo: «¿Qué es esto que suena?… ¡Un cascabel!».

  • Los juegos de dar y recibir le encantan y lo ayudan a desarrollar la prensión voluntaria.
  • Es importante  que en la caja haya objetos grandes y medianos, duros y blandos, para que ensaye la prensión de diferentes elementos.

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