A partir de los tres años, notarás como tu hijo ya no hace tantos caprichos. Pero no bajes la guardia, ahora sus tácticas son otras: empezó la época del no. Como los berrinches, los “NO” de tu hijo están ahí para mostrar su presencia y afirmarse.

En todos esos “no”que va a manifestarte, necesitarás identificar aquellos en los que puedes hacer caso omiso de los que no tendrás más remedio que oponerte. Si no le ponés límites, tu hijo creerá que puede hacer lo que quiera, lo cual termina por desequilibrar su educación.

Pero tal como el pequeño se niega, notarás que de tu propia boca también comenzarán a brotar los “no” : “No toques eso”, “no hagas esto”, etc. Por eso, hay que intentar buscar el equilibrio y encontrar alternativas a tanta negación. Eso sí, a veces, no hay discusión posible y hay que usar una negación determinante. En otras ocasiones, no conviene decir no, sino posponerlo, por ejemplo, si quiere ver la tele decile que después de comer se la pondrás un ratito.

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Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

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