¡Vitrificación de óvulos: una opción para preservar la fertilidad y planificar la maternidad!

Un reciente llamado de atención ha sido hecho por la reconocida actriz Jennifer Anniston, quien ha compartido su experiencia personal sobre su frustrada maternidad. En un intento por zanjar los rumores constantes sobre sus supuestos embarazos, Anniston ha instado a las mujeres a considerar la opción de congelar sus óvulos y así preservar su fertilidad para el futuro, especialmente antes de los 35 años.

La fertilidad femenina es un tema que merece atención, y según los expertos de Clínicas EVA, la reserva ovárica se agota antes de lo que muchas mujeres creen. A partir de los 35 años, la cantidad y calidad de los óvulos comienzan a verse afectadas, y esta afectación se acentúa aún más a partir de los 40 años.

Además, es importante tener en cuenta que diferentes problemas de salud pueden influir en la capacidad de una mujer para concebir. Desde la menopausia precoz hasta enfermedades como la patología tiroidea, la artritis reumatoide y la celiaquía, diversas dolencias pueden afectar la reserva ovárica. Otros factores, como la diabetes, la obesidad, el tabaquismo y los tratamientos contra el cáncer, también pueden tener un impacto negativo en la fertilidad.

En ese sentido, se destaca que la quimioterapia y la radioterapia son especialmente agresivas para la fertilidad, lo que hace recomendable la vitrificación de óvulos antes de someterse a estos tratamientos. En algunos casos, la vitrificación de óvulos puede incluso estar cubierta por la seguridad social como una excepción.

Si bien la mayoría de las vitrificaciones de óvulos se realizan en centros privados, desde EVA Fertility se hace hincapié en la importancia de realizar estudios de fertilidad desde edades tempranas, sin importar si son en instituciones públicas o privadas, para evitar que sea demasiado tarde cuando se decida ser madre.

En cuanto al procedimiento de vitrificación de óvulos, se asegura que es una técnica sencilla, indolora y de bajo riesgo. Después de un estudio de fertilidad, se lleva a cabo la estimulación hormonal mediante inyecciones subcutáneas, con el objetivo de extraer al menos diez ovocitos. Posteriormente, a través de una breve punción ovárica en quirófano bajo sedación profunda, se recuperan los óvulos.

Una vez obtenidos, los óvulos se congelan a temperaturas extremadamente bajas en un tanque de nitrógeno líquido, donde permanecerán hasta que la mujer decida utilizarlos para concebir. Después de descongelarlos, se realiza una Fecundación In Vitro (FIV), en la cual los óvulos se unen al semen masculino. El embrión resultante se transfiere al útero materno, y después de un período de espera de aproximadamente quince días, se conocerá el resultado. En caso de ser negativo, existe la opción de realizar un segundo intento con los embriones sobrantes.

La vitrificación de óvulos se presenta como una opción prometedora para las mujeres que desean tener hijos en el futuro, permitiendo preservar su fertilidad y tomar decisiones informadas sobre el momento adecuado para la maternidad. Es importante que las mujeres estén conscientes de la importancia de la reserva ovárica y consideren esta alternativa antes de que sea demasiado tarde.

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