La idea de que los zapatos son importantes para el pie se desarrolle adecuadamente está presente en nuestra sociedad y muchas veces existen opiniones diferentes entre los pediatras, podólogos, ortopedas y zapateros, lo cual crea muchas confusión entre los padres a la hora de elegir el calzado para sus hijos.
Existen recomendaciones básicas a tener en cuenta según las diferentes etapas del niño:
• En el lactante hasta los 6-8 meses de edad: Durante los primeros meses del bebé, no es necesario el uso de calzado y es conveniente que los pies estén libres para un mejor desarrollo y crecimiento, y para aumentar su sensibilidad. Bastará con el uso de medias o zapatos-guante flexible sin suela ni contrafuerte, de tela para protegerlos del frío.
• Al iniciar el gateo, la existencia de punteras evitará lesiones ungueales (presencia de hongos en las uñas).
• Tras comenzar la deambulación.
Los zapatos son necesarios recién a partir del momento en que el bebé empieza a pararse. De todas maneras, y aún cuando el niño comience a caminar, es mejor dejarlo descalzo o con medias el mayor tiempo posible, en la medida en que las superficies sean seguras y el niño no corra riesgo de lastimarse.
Además de ofrecerle mayor libertad de movimiento, el caminar descalzo contribuye al fortalecimiento de los músculos de los pies. A pesar de ello, por motivos de seguridad, temperatura e higiene, será necesario calzar al niño.