La pereza es la falta de interés hacia algo. Pero, no debe confundirse con cansancio. Si el niño ha trabajado duro haciendo sus deberes, ayudando en casa o haciendo alguna actividad, es normal que termine más cansado de lo normal y decida adoptar una postura de descanso o agotamiento, pero la pereza es ausencia de voluntad.
Cuando es perezoso, experimenta falta de vitalidad emocional para llevar a cabo sus quehaceres.
EN ESE CASO ES ACONSEJABLE:
• Enséñale a experimentar interés por las cosas que hace y que confirman su entorno.
• Ayúdale a diferenciar entre deberes y derechos, puede que no sea capaz distinguir ambos conceptos.
• Fomenta en él la capacidad de elegir lo que quiere y lo que debe hace dentro del círculo familiar y escolar.
• Enséñale a convertir las obligaciones que menos le gustan en hábitos placenteros y de los que puede aprender mucho.