Las gráficas de peso registran la evolución de peso del bebé a través del tiempo. La mayoría de ellas usa percentiles, un elemento para comparar entre sí la evolución de niños sanos.

• Interpretación correcta. Si tu bebé se encuentra en el percentil de peso y estatura 25, esto significa que de 100 niños sanos de la misma edad, 75 estarán más gorditos y altos que él y 25 más delgados y bajitos. Pero, insistimos, siempre se habla de niños sanos. Cuando se está por debajo del percentil 3 de peso, se puede estar sano, pero es cierto que el pediatra prestará más atención al niño por si hubiese algún problema de salud que le impide coger más peso.

• Subidas y bajadas. Ningún niño engorda de forma lineal ni todos son iguales; no se habla de un camino recto, sino de un camino con curvas, por lo que es completamente normal que haya subidas y bajadas de percentil. Ahora bien, “si el peso de un niño cruza dos rayas (no una sola) en poco tiempo, conviene estudiar el caso con cuidado (aunque bien podría ser normal)”, advierte el Dr. Carlos González. Además de la información que nos proporcionan las gráficas, a la hora de evaluar la ganancia de peso “hay que valorar si el niño está activo y sano o si tiene síntomas de enfermedad, tener en cuenta su talla…”, explica el experto. En este sentido, el estado general del bebé nos va a dar muchas pistas para valorarlo bien.

• Las “ayuditas”. Cuando un bebé está por debajo del percentil 50 no quiere decir que se encuentre “justo de peso”. Tampoco bajar de percentil supone obligatoriamente que el pequeño haya tenido una pérdida de peso. Hacer una correcta interpretación del crecimiento del niño es la forma de evitar las famosas “ayuditas” de leche artificial cuando en realidad son innecesarias. Hay que tener en cuanta que el peligro de introducir biberones cuando no hace falta es que el bebé se acostumbra a la tetina y luego le resulta más difícil cogerse al pecho, por lo que muchas lactancias se van al traste por una decisión equivocada como ésta.

1 comentario

  1. ¡Ay los dichosos percentiles! Me parecen una herramienta muy útil pero a veces tendemos a obsesionarnos con ellos, y por desgracia sin saber totalmente bien cómo funcionan. Así que muchas gracias por las explicaciones, para evitar agobios innecesarios.
    La verdad es que yo fui bajita para mi edad hasta muy mayor y recuerdo perfectamente a mi pediatra mirando percentiles… Las veía como “extrañas gráficas” en las que nunca estaba donde debía 🙂
    Un saludo
    Mainada

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