1. Hay varias técnicas para abrazar o coger a un niño: la postura del abrazo, en silla de montar, en forma de balón de fútbol americano… Cualquiera de ellas es útil, tanto para darle de comer, sacarle los gases o, simplemente, para que te note cerca de él.

2. Los primeros meses hay que tener un especial cuidado con su cabecita, ya que el cuello aún no tiene fuerza para sujetarla de forma espontánea, por lo que siempre hay que poner una mano sobre ella.

3. Debes evitar apretarlo en exceso contra tu cuerpo para no darle demasiado calor o dificultar su respiración.

4. Cuando te notes nerviosa o irritada, piensa que tus emociones son fácilmente captadas por tu niño, y más si lo tienes en brazos.

5. El abrazo para un niño es una muestra de ternura y del cariño que sientes hacia él; no los escatimes; ningún niño se mal acostumbra por demostrarle afecto cuando un adulto lo tiene en brazos.

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