dolor-de-espalda

Las hormonas del embarazo relajan los ligamentos y tendones, haciéndote vulnerable a tirones y tensiones musculares, sobre todo en la espalda. El bebé aumenta de tamaño y ejerce presión en la columna y en la pelvis, haciéndote cambiar de postura y provocándote una mayor sensación de incomodidad.

6 formas de aliviarlo:

–Descansa todo lo que puedas. Cuando te tumbes de lado, coloca una almohada entre los muslos y otra debajo de tus rodillas para evitar cualquier tirón.

–No te dobles para recoger un objeto del suelo. Ponte en cuclillas con la espalda recta.

–Usa una bolsa de agua caliente o una banda de calor y aplícala en la zona afectada.

–Si el dolor es muy agudo, puedes tomar paracetamol, pero en la dosis recomendada.

–Para fortalecer la parte interior de la espalda, mete tripa y nalgas durante una segundos y respira con normalidad. Repítelo dos o tres veces al día.

–La acupuntura, la osteopatía o la quiropráctica pueden ayudarte. Pide cita con un profesional cualificado y experto en embarazo.

Cuándo acudir al médico:

No te olvides de mencionar tu dolor de espalda al médico, sobre todo si tienes fiebre (más de 37,5ºC) o te duele al orinar: es posible que tengas una infección de riñon que requiere tratamiento.

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