La acumulación de mocos y flemas es la consecuencia de un refriado, catarro, gripe o incluso del propio llanto del niño. Ante esto debemos actuar de inmediato pues de no ser así puede provocar dificultad para respirar, tos, complicar la lactancia e incluso dar paso a enfermedades más importantes.
¿Por qué es preciso evitar la acumulación de mocos y flemas?

Ya sabemos que las alergias, los catarros, el llanto o el propio frío hace que que haya una presencia de mocos aún mayor. Una buena idea es informarnos a cerca de cómo prevenir los resfriados.
Una acumulación excesiva, además de ser molesta para los más pequeños, provoca tos, dificultad para respirar y en lactantes complica el paso del alimento. Cuando no eliminamos la mucosidad puede provocar incluso algunas enfermedades.
¿Qué enfermedades pueden contraer los niños debido a la acumulación de mocos y flemas?

La otitis (tan conocida en invierno como en verano) es una de las enfermedades más frecuentes. El exceso de moco se acumula en la trompa de Eustaquio la cuál comunica con la nariz, pudiendo provocar una otitis media. Esta enfermedad provoca fiebre, dolor e incluso puede romper el tímpano si no se trata.
La sinusitis es otra enfermedad que inflama los senos nasales por una acumulación excesiva de moco. Al no poder salir provoca inflamación de la zona, dolor de cabeza, tos y fiebre. Debemos tratar inmediatamente la sinusitis.
La rinitis alérgica se produce cuando se reacciona ante algo que provoca estornudos repetidos, picor de nariz, taponamiento nasal y mucosidad. Puede ser estacional o bien crónica. Cuando existe una acumulación de mocos o flemas en niños, es posible que presente tos seca, irritativa, nerviosa y molesta. Esta tos puede aparecer muchas veces por la noche.
Otras enfermedades que pueden causar la acumulación de mocos y flemas

La bronquitis ocurre cuando el niño ha tenido un resfriado y no se ha curado bien o no se ha tratado. En este caso lo normal que se acompañe de faringitis, laringitis o bronquitis. Los mocos acumulados dentro de los bronquios provocan tos y dificultad para respirar (cansancio al hacer cualquier esfuerzo).
La bronquiolitis es una infección de carácter vírico que afecta a bebés hasta los 2 años de edad. En esta infección se produce la inflamación de los bronquiolos (unas pequeñas ramificaciones localizas en el extremo de las vías respiratorias). A diferencia de la bronquitis la cuál provoca la inflamación de las vías respiratorias principales. Si aparece fiebre en bebés hay cosas importantes que debes saber.
La conjuntivitis aparece cuando el menor es alérgico o bien está resfriado. En este caso la mucosidad aumenta y es común que aparezca esta infección en los ojos. La conjuntivitis provoca la inflamación de la membrana ocular por lo que se produce legañas, lagrimeo, picor y el típito enrojecimiento.
¿Cómo evitar la acumulación de mocos y flemas en bebés?

Obviamente los bebés no saben sonarse la nariz o limpiarsela de alguna manera. Por este motivo debemos ayudarles a expulsar los mocos que se han acumulado en sus fosas nasales. Los pediatras suelen recomendar limpiar la nariz después del baño, pues el agua caliente y el vapor ayuda a que salgan mejor. No obstante hay varias maneras de extraer la mucosidad al bebé.
Suero fisiológico

Este es uno de los métodos más recomendados para eliminar los mocos de la nariz de los bebés. Se suelen presentar en formato de ampollas monodosis pero también lo puedes encontrar en aerosoles o en botellas. Este suero ayuda a deshacer fácilmente los mocos y así arrastrarlos, para expulsarlos.
Debemos aprender a echar el suelo, para hacerlo de forma correcta. Durante la aplicación del mismo es importante no introducir mucho el aplicador pues puede incomodarles mucho. Después aplicaremos el suero tantas veces como sea necesario.
Pera de goma

Estas pequeñas peras de goma y similares se utilizaban antiguamente. En la actualidad está prácticamente en desuso, no obstante aún los podemos ver. La verdad es que es un aparato muy sencillo de utilizar, con relativa eficacia y fácil de lavar. Pero también es cierto que debemos utilizarlas con cuidado para no hacer daño a los oídos del bebé, a la hora de aspirar. ¿Has utilizado alguna de estas peras de goma alguna vez? ¿Cuál es tu opinión a cerca de ellas?
Aspiradores nasales

Estos aparatos son bastante conocidos y de los más utilizados. Suelen disponer de un tubo de goma con una especie de aplicador, el cuál se introduce en las fosas nasales del bebé. Después solamente hay que aspirar por el oro extremo del tubo y los mocos se quedarán en una pequeña cápsula intermedia, sin que lleguen a la boca de los padres.
Un buen consejo para «moquitos» duros es echar al bebé un poco de suero, antes de aspirar. De esta manera se disuelven mas fácilmente y pueden ser expulsados. ¿Alguna vez has utilizado este accesorio para sacar los mocos a los bebés? ¿Cuál es tu opinión a cerca de este aparato?
Una cosa que debemos saber es que utilicemos el aparato que utilicemos, para sacar los mocos, a los niños no les suele gustar. Es cierto que unos se portarán mejor que otros, mientras les limpiamos la nariz. Es normal que durante este proceso lloren a veces, por este motivo hemos de buscar un buen momento para hacerlo y convertirlo en una rutina.
¿Para qué sirven los mocos?

Tanto los mocos como las flemas las produce el cuerpo para mantener hidratadas las vías respiratorias. En sí no tienen por qué suponer un problema en sí mismo, pues son un sistema de defensa de nuestro cuerpo para evitar también que proliferen los virus y bacterias de nuestro entorno.
Gracias a los estornudos, los mocos y las flemas nuestro cuerpo expulsa lo que no desea. Pero sí debemos tener en cuenta que el exceso de mocos y flemas si pueden llevar a enfermedades más importantes. En estos casos hemos de llevar a los niños al pediatra. De esta manera evitaremos llevarlos a un estadio peor.
¿Te has quedado con alguna duda sobre la acumulación de mocos y flemas? ¿Podrías añadir algo más a cerca de este tema?