Existen alimentos que son buenos para determinadas dolencias o trastornos que ocurren durante el embarazo. Por ejemplo el colesterol es necesario para el desarrollo del feto, tanto es así que el cuerpo de la madre aumenta su producción durante el embarazo. Sin embargo, cuando el nivel se desborda fuera de los límites normales es necesario controlarlo.
Los investigadores sugieren que comer varias veces a la semana pescados como el atún, la caballa, el salmón o la sardina, y añadir a la dieta alimentos ricos en fibra o derivados de la soja, ayudan a reducir el nivel de grasas saturadas.