Te ofrecemos ciertas nociones básicas, sobre los diferentes motivos y los controles necesarios para que puedas controlar el crecimiento y desarrollo del feto.
ASPECTOS Y CONTROLES A TENER EN CUENTA:
• El crecimiento Intrauterino Retardado (C.I.R.) es el proceso que altera el crecimiento de un feto y provoca mayor riesgo de problemas pulmonares y, a veces, neurológicos, entre otros.
• Es importante saber la causa, aunque a veces no se llega a conocer. Puede deberse a una alteración genética; o que la placenta no alimente bien al feto; o tratarse de una infección que la madre sufrió antes del nacimiento. A veces las causas son múltiples y, en otras se desconoce el motivo.
• La ecografía es fundamental. Si se sospecha de un crecimiento Intrauterino Retardado, se deben realizar ecos más regularmente para ver cómo crece, y otros signos, como el aspecto de la placenta o la cantidad de líquido amniótico, todo ello signo indirectos (si están normales) de lo que llamamos bienestar fetal. El doppler está también muy indicado.
• Se deberá vigilar el estado fetal una vez realizado el diagnóstico con monitores, y con la percepción por parte de la futura mamá de los movimientos del feto. En base a ellos se decidirá según esté el feto y la semana gestacional el momento del parto y la vía. Si se observa que no crece o que el feto no está cómodo se plantea el parto por la vía y el momento más seguro.
• Cómo hay mucha variación en los casos, no se puede generalizar y hay que individualizar las medidas.