embarazo

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficit del desarrollo, permanente y profundo. Afecta la socialización, la comunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y evidencia conductas repetitivas o inusuales. Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias. Últimos estudios científicos han declarado que tomar ácido fólico podría ayudar a reducir el riesgo de tener un hijo autista.

El consumo de ácido fólico antes y durante las primeras etapas del embarazo se asocia con una reducción significativa del riesgo de autismo. El ácido fólico, también como vitamina B9, es una vitamina hidrosoluble del complejo de vitaminas B, necesaria para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina. Se encuentra en las vísceras de animales, verduras de hoja verde, legumbres, levadura de cerveza y en frutos secos y granos enteros, como las almendras, así como en alimentos enriquecidos.

Se recomienda el consumo de suplementos de ácido fólico entre las mujeres que están tratando de quedarse embarazadas o ya se encuentran en las primeras etapas de la gestación, ya que se ha demostrado que esta ingesta reduce el riesgo de que el niño padezca defectos del tubo neural. También hay evidencias de que estos suplementos se asocian con un menor riesgo de problemas del desarrollo en niños, como el retraso del lenguaje. Por ello, no hay nada mejor que tomar ácido fólico, presente en diversos alimentos, para intentar evitar ciertas enfermedades perjudiciales para el bebé, como puede ser el autismo, entre otras muchas.

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