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Las infusiones son un buen remedio para subsanar los pequeños problemas de salud de los niños, pero hay que utilizarlas adecuadamente para que sean efectivas.

Cada vez son más las madres que curan las dolencias de sus hijos (cólicos, conjuntivitis, tos, fiebre…..) con remedios naturales a base de plantas medicinales. En este sentido, las infusiones se han convertido en la manera más conocida de administrarlas. Pero ¡cuidado! No todas resultan apropiadas para los pequeños, ni deben utilizarse de igual modo ni con la misma dosificación. Antes de usarlas debes consultar a tu pediatra.

Pueden preparase con una o varias hierbas y tienen múltiples formas de utilización, ya que pueden usarse como bebida (caliente o fría), jarabe, para hacer enjuagues, inhalaciones e, incluso, aplicarse externamente con paños o compresas. Estas últimas, junto con la bebida, son las maneras más empleadas entre los niños, aunque a partir de los 5 o 6 años el resto de opciones también empieza a ser válido.

Para hacer una buena tisana, la planta debe escaldarse, es decir, debe introducirse en el agua hirviendo y apagar el fuego, dejándola reposar durante unos 5 minutos para después colarla. No obstante, si en tu casa tienes hierbas en bolsitas, puedes utilizarlas porque también son efectivas.

Una vez preparada, puede conservarse durante 24 horas tapada en un sitio fresco o guardándola directamente en el frigorífico. Es muy importante que pasado ese período de tiempo, la tires y prepares otra nueva. Las propiedades medicinales de la planta sólo se mantienen vivas durante un día.

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CÓMO PREPARAR LAS HIERBAS:

Además de la infusión, puedes emplear los siguientes sistemas:

CONOCIMIENTO: Se trata de sumergir la planta en agua fría y calentarla a fuego lento hasta que empiece a hervir para, luego, filtrarla y servirla fría o caliente. Este sistema se utiliza para las partes más duras, como pueden ser la raíz, la corteza, las ramas o las bayas, y su conservación es de 48 horas.

MACERACIÓN EN FRÍO: Se emplea para evitar la pérdida de parte de los principios activos de la planta. Así, se echan en un cazo 25 gramos de la especie utilizada, se añade medio litro de agua y se deja reposar durante toda la noche en un lugar fresco. Al día siguiente, se cuela. La preparación se bebe fría.

JARABE: Una vez hecha la infusión o el cocimiento dejar reposar el líquido 15 minutos. Vuelve a calentarlo otros 30 minutos a fuego lento y añádele miel y remueve hasta que ésta se haya deshecho. Después, dejar que se enfríe y ya está listo para tomar.

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