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Para evitar que tu hijo se convierta en un príncipe destronado, te ofrecemos algunas sugerencias y actitudes más que necesarias que debes adoptar:

• Prepárale de antemano para el acontecimiento.

• Es el momento de hablar con él para que el niño exprese emociones y puedas contestar a sus preguntas.

• Enséñale fotos de cuando él era pequeño y de lo felices que erais esperando su llegada. Háblale de los preparativos y, sobre todo, cuéntale historias. Es algo que les encanta.

• Si has realizado cambios en el dormitorio, procura prepararlos con él. Pregúntale qué le parecen y cómo quiere poner la habitación.

• Cuando llegue el momento de ir al hospital, intenta que permanezca con alguna persona en la que confíe y con la que tenga especial relación.

• Si la ausencia va a ser larga, llámale por teléfono y dile cuánto lo echas de menos y las ganas que tenéis de verlo.

• Cuando llegues a casa con el nuevo hermano, procura no entrar con el niño en brazos, dáselo a otro familiar y entra con los brazos abiertos para abrazarlo a él o ella.

• Es aconsejable llegar con un regalo para él.

• No modifiques las rutinas de forma brusca, dale tiempo para que se acostumbre a tanto cambio.

• Preséntale al nuevo hermano y dile lo importante que es para ti tenerlo cerca y que te ayude con todo. Dile que él es el responsable de cuidarlo y que lo necesitas para ello. Se sentirá más útil y algo aliviado.

• Hazlo participe de todas las nuevas experiencias que tengan relación con el hermano: el baño, la comida, los biberones, la ropa. Repítele muy a menudo lo contenta que estás por su ayuda y que sin él sería imposible hacerlo toda tan bien.

• Cuando experimentes cambios físicos y emocionales, no le regañes, háblale con cariño, aunque de forma contundente, y trata de aplicar su angustia inicial.

• Procura no  mostrar excesivo interés por el nuevo hijo delante de él, ni dedicarle muestras de cariño en su presencia. Si lo haces, sé equitativa y dale a él su parte de besos y cariños. En estos momentos de crisis, lleva la cuenta de todo.

• Emplea tiempo y mucha paciencia en estos consejos, el niño lo está pasando mal y tú puedes hacer que este sentimiento de dolor se haga más liviano. Además, en contra de lo que se piensa, a pesar del sufrimiento invertido, los celos facilitan su desarrollo cognitivo y socioemocional. Estos sentimientos entran a formar parte de una etapa normal e incluso necesaria en el desarrollo evolutivo, de manera que le ayuda en su proceso madurativo.
 

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