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DULCE TENTACIÓN:

Las golosinas son una de las debilidades de los niños, a las que pocos pueden resistirse. De atractivos colores, formas, olores y sabores, suponen un universo colorido. Pero también son unos dulces adictivos, que aportan gran cantidad de calorías y apenas proporcionan nutrientes. Su alto contenido en azúcar puede llegar a resultar muy perjudicial para los sensibles dientes de los más pequeños.

POR ELLO TE RECOMENDAMOS:

• No acostumbres al niño a premiarle con dulces, podrías crearle confusión entre lo que supone un premio y un buen hábito alimenticio.

• Si tiene necesidad de dulces dale fruta, gelatina, batidos y postres artesanales poco elaborados.

1 comentario

  1. Me acuerdo que teniamos que escondernos para comer golosinas y caramelos, siempre mi madre tenía la (buena) excusa de no dar demasiado trabajo al dentista, que, según su tono intimidatorio, la del dentista era una visita que provocaba dolor a todos los niños. Resultado es que creciendo no nos hicimos muy golosos, unicamente el mas peque de nosotros, Fernando, a quien se quitaron las prohibiciones y se le concedió comer caramelos varios, fue el que ahora visita mas a menudo el dentista… y al dietólogo!. Que gracia!

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