A veces, el miedo a no tener leche está totalmente injustificado, porque se basa en “falsas alarmas”, que, en realidad, no indican ningún problema.

Los miedos o las dudas mas frecuentes son:

•    Las tomas son muy numerosas, me puedo quedar sin leche: Es normal: en las primeras semanas de vida, los recién nacidos necesitan comer una media de 10 o 12 veces (o incluso más) durante las 24 horas.

•    Los intervalos entre las tomas son muy cortos: La lactancia no sigue reglas ni horarios preestablecidos, sino que depende de los ritmos fisiológicos del bebé. Por lo tanto, lo normal es realizar tomas frecuentes. Asimismo, hay que recordar que los bebés no sólo necesitan el pecho para satisfacer el hambre y la sed, sino que también necesitan contacto y seguridad.

•    La mamá no tiene “pérdidas” de leche entre una toma y la siguiente. Es preciso recordar que ésta es una característica personal, que no está relacionada con la cantidad de alimento producido.

•    Cuando se usa el sacaleches, se obtiene una mínima cantidad de leche, o casi nada. Para aprender a estimular el reflejo de emisión y extraer el alimento con un sacaleches, se necesita una cierta práctica. El hecho de no conseguir extraer la leche no significa que la mamá no la produzca en una cantidad suficiente para alimentar a su pequeño. Para mantener la producción de leche cuando el bebé no succiona, el sacaleches debe utilizarse cada dos o tres horas, y durante no más de un cuarto de hora cada vez.

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