Hay que tener en cuenta que no existe un recetario a la hora de educar tanto a los varones como a las nenas, lo fundamental es que ambos puedan dusfrutar de las mismas oportunidades. Una de las eternas preguntas que siempre surgen: ¿ son distintos biológicamente desde que nacemos o nos condiciona la sociedad en que vivimos?

Consejos para los papás:

Dejarles la misma libertad que a los varones y tratar de no sobreproteger a las nenas pensando que son más frágiles. No se trata de no velar por su seguridad, sino de permitir que disfrute haciendo lo que más le gusta, ya sea jugar al fútbol o a las muñecas, practicar taekwondo o disfrazarse de princesa. Valorar sus conquistas, sea en el campo que sea. Los ánimos de parte de papá nunca están de más.
Ser conscientes de que, para ellas, son el modelo masculino del que tendrán referencia. Participar en las tareas domésticas y en el cuidado de los hijos al 50 por ciento les enseñará que la familia es cuestión de dos.

Consejos para las mamás:

No reprimirse a la hora de demostrar amor a los varones. Puede ser que, en algunas ocasiones, él proteste ante el aluvión de besos de mamá a la salida del colegio, pero en el fondo a todos nos gusta recibir cariño.
Tratar de no compararlo con hermanas, primas o vecinas. La evolución en los primeros años de vida entre nenas y varones es distinta. Que ellos tarden más tiempo en hablar o en vestirse solos es parte de la diferencia.
Ser conscientes de que, para ellos, son el modelo femenino del que tendrán referencia. Teniendo alta la autoestima y mostrándose segura, mamá les transmitirá que los dos sexos son igual de fuertes.

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