Cuando el embarazo finaliza, el pecho está en condiciones de iniciar la producción de leche.Tan sólo necesita una señal para hacerlo. Esta señal es transmitida por la glándula hipófisis, una importante glándula de control situada debajo del cerebro y por la disminución de las hormonas que producía la placenta. La hipófisis recibe, procedente de distintas partes del organismo, información y datos que la estimulan a mandar determinadas hormonas o a suspender la producción de otras. ¿Cuáles son estos datos?

Durante el embarazo, la hipófisis produce cantidades crecientes de prolactina que preparan el pecho materno para la llegada de la leche.
Cuando el bebé nace, las hormonas segregadas por la placenta, que
impedían a la hipófisis producir prolactina, en grandes cantidades, desaparecen de la sangre materna. Es entonces cuando se produce la subida de la leche.

En el caso de que el pequeño no chupe precozmente el pecho, la señal que estimula la abundante producción de prolactina no llega a la hipófisis. Por lo tanto es muy importante que amamantes inmediatamente a tu hijo, de hecho en cuanto nace sería lo ideal, dejar que se acerque al pecho. De este modo puedes ofrecerle un alimento insustituible: tu leche.

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Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

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