Y él….¿que puede hacer? Sin duda que muchísimas cosas……

Una vez que el pequeño ha nacido, el papel del padre cobra más relevancia. Además de hacer más cómodos el paso de los días a la madre recién estrenada, se une el hecho de tener que cuidar al nuevo miembro de la familia. Sólo la mamá puede encargarse de la alimentación del bebé durante el tiempo que dure la lactancia, pero salvo eso el padre puede:

Bañarle: la higiene del bebé debe convertirse en un ritual y es el padre quien puede sacar un momento de relajación para encargarse de bañar al bebé mientras la madre descansa. Prepara todo lo necesario para ese momento y… ¡bebé al agua!

Cambiarle los pañales: no es la tarea más agradecida, pero sí una buena ocasión para jugar con el bebé. Mientras le limpias puedes hacerle cosquillas, caricias, sonreírle… Seguro que no te puedes resistir a sus caritas.

Darle el biberón: una vez pasados los seis meses recomendados que debe durar en condiciones normales la lactancia, llega la hora del biberón. El papá puede tomar el relevo de la alimentación de la que hasta entonces la mamá se encargaba dándole el pecho.

Sacarlo a pasear: salir a dar una vuelta por las calles con el pequeño será muy beneficioso no sólo para el pequeño, sino que también ayuda a desconectar de la rutina.

Mecerle en brazos: para que el bebé concilie el sueño más fácilmente puedes cogerle en brazos al tiempo que le canturreas suavemente. ¡Seguro que caerá rendido y a vosotros os aliviará el que descanse plácidamente al menos durante un rato!

Levantarse por la noche: el pequeño puede despertarse en mitad de la noche llorando por hambre, sin embargo, no siempre es esta la causa. A veces, simplemente está intranquilo y lloriquea. En este caso, el papá también puede ayudar. Cogerle, mecerle, canturrearle… conseguirán calmarle. Mientras, la mamá podrá descansar.

Hacer tareas domésticas: un nuevo inquilino ha llegado a casa y todas las atenciones se centran en él, pero no hay que descuidar el cuidado, la limpieza y organización de la casa. Poner lavadoras, cargar el lavavajillas o preparar el menú semanal son algunas cosas que el papá puede hacer y liberarán un poco a la recién estrenada mamá.

Ocuparse de los trámites administrativos: registrar al niño y actualizar el libro de familia en el Registro Civil son trámites imprescindibles que conviene hacer cuanto antes. Mientras mamá se queda descansando y cuidando del bebé puedes gestionarlo.

Atender a las visitas: tras la salida del hospital serán muchos los familiares, amigos, conocidos… que se acerquen a vuestra casa a ver al pequeño. A veces, éstas se convierten en una continua procesión de invitados que la madre, agotada, no puede atender. En esos momentos tú puedes tomar el relevo.

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