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Te ofrecemos nociones básicas sobre estos tres temas tan importantes y de las consecuencuas que podrían traer si los consumes durante el embarazo.

EL TABACO:

Es malo para el niño durante y después del embarazo. El humo y las sustancias tóxicas del tabaco pasan de la madre al feto a través de la sangre y el bebé recibe meno oxígeno y alimento por la vasoconstricción de los conductos que le nutren.
 
Los hijos de mamás fumadores pesan menos al nacer. También hay más posibilidades de parto prematuro o de desprendimiento de placenta. Por otra parte se dan más casos de aborto e incluso la incidencia de muerte súbita es mayor.

EL ALCOHOL:

Llega al feto rápidamente a través de la sangre. Si se abusa puede derivar en problemas físicos y mentales o en el síndrome alcohólico fetal significando malformaciones para tu bebé.

LAS DROGAS:

Tienen efectos muy nocivos sobre todo durante el primer trimestre de gestación, que es cuando se forman lo órganos del bebé. En general, los niños de madres que consumen estupefacientes suelen ser más pequeños, irritables e intranquilos. Puedes acabar creando adicción también a tu hijo por lo que nacerá con el síndrome de abstinencia y la posibilidad de parto prematuro es muy alta.

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