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Una buena autoestima es la base que permite a un niño relacionarse de forma satisfactoria, tener una actitud amistosa hacia los demás, sonreír a menudo, ser afectivo (expresar los propios deseos o necesidades sin ofender a los demás y ser capaz de escuchar), mostrarse tolerante y mantener una actitud activa ante una situación novedosa, por ejemplo, acercarse a jugar con otros niños sin esperar que le vayan a buscar.

Para favorecer la inteligencia emocional de tu hijo, que se vincula con el éxito personal y la capacidad que va a tener para ser feliz en el futuro, es importante que te esfuerces en ser fiel a estos principios:

  • Quiérele mucho:

Juega con él, acaríciale, hazle cosquillas, demuéstrale tus sentimientos, dile que le quieres. No vale sólo con cuidarle y cubrir sus necesidades físicas.

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  • Dedícale tiempo:

El mensaje que recibe el niño si ve que sus padres dedican más tiempo a tareas, actividades o a otras personas que a él es que no es importante, o que
lo es menos. Por tanto, es necesario dedicar tiempo de calidad a los hijos, hacer cosas con ellos, desde repasar los deberes a jugar al escondite, decirles lo que pensamos….

  • No lo sobreprotejas:

A veces le facilitamos tanto la vida a los hijos (ayudándolos a vestirse hasta que son mayorcitos, a que tengan todas sus cosas a punto) que más que un
favor les estamos causando un impedimento en su maduración. Si les solucionamos la vida y evitamos que se enfrenten a lo que les toca vivir; puede que se sientan incapaces a la hora de hacer algo, ya que no han desarrollado los recursos necesarios.

  • Corrígele sin humillarle:

Para construir su amor propio, tu hijo sólo cuenta con los signos de aprecio que le llegan y las desvalorizaciones verbales y gestuales destruyen sus intentos, así que procura corregirle desde la comprensión, el respeto a su edad y el cariño. Seguramente esto hará que se sienta reforzado y
aprenda del error de manera constructiva.

  • Sé un buen modelo: 

Cómo eres, cómo actúas, qué valores le transmites…eres el máximo referente para tu hijo y su modelo emocional, junto con los profesores y otras personas influyentes de tu entorno, así que el niño imitará tus gestos y actitudes (buenas y malas). Así que es importante que te superes día a día dando lo mejor de tim ya que si tú te quieres y te respetas probablemente tu hijo también lo hará consigo mismo.

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