Cada familia es un mundo que practica  y vive una forma diferente de comunicarse y entenderse. Pero es fundamental que exista cierta comunicación intrafamiliar, que sin duda la mayor parte la tienen que poner los padres. Para crearla, mantenerla, mejorarla y que sea beneficiosa para todos es necesario tener interés y disponibilidad por parte de padres e hijos, y crear un espacio y un tiempo precisos para ello.

 Para disfrutar de una familia unida es imprescindible una comunicación sana, fluida y lograr hablar sobre todos los temas, situaciones, problemas tanto nuestros, como de los demás, del país en el que vivimos y del mundo en general.

Estos son unos poquitos consejos para ayudarte en la comunicación familiar, porque como digimos antes cada persona, cada familia, cada hogar es un mundo:

–Observa el tipo de comunicación que solemos tener y la que llevamos a cabo con nuestros hijos.

–Escuchar de forma activa cada una de las intervenciones de nuestros hijos y nunca menospreciar su necesidad de comunicación, nunca debes olvidar que cada niño es único, cada uno precisa de su tiempo y de atención.

–Evitar el empleo del mismo tipo de respuestas de forma sistématica para que nuestro hijo no piense que somos autoritarios, demostrarles que también fuimos niños igual que ellos y vivimos muchas de sus mismas situaciones. Que no te diga: si ya se lo que me vas a decir, siempre lo mismo.

–No pronunciar sermones no llevan a nada, el niño se aburre y muchas veces no logra entender con claridad lo que exactamente quisimos decirle.

–Ten siempre presente, lo que habrás oido, que, muchas veces un gesto, una caricia, una mirada valen más que mil palabras.

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