(Segunda parte). Continuamos ofreciéndote una serie de ideas para aquellos niños que no quieren comer. Nuestros pequeños empiezan en nuestros días muy pronto a diversificar su alimentación, por este motivo es importante que los papás les propongan menús variados y equilibrados, intentando no imponer alimentos que les provoquen un rechazo frontal . Sin embargo, es importante que sus comidas incorporen frutas, verduras, carne, pescado, lácteos… Te explicamos cómo conseguir, con un poco de paciencia, eso sí, que las coma y, lo que es más importante, que aprenda a disfrutar de su hora de la comida.

Te enumeramos 20 sugerencias:

6. No te enfades si se le cae la comida a la mesa o al suelo. Es normal, ya que tirar y volcar es un juego para él. No debes recompensar este comportamiento recogiendo constantemente lo que ha tirado, sino retirarle el plato la tercera vez que lo haga. Los más pequeños suelen adoptar esta actitud cuando ya no quieren comer más.

7. Si a tu hijo no le gustan las verduras, incítalo a comerlas dándole
nombres más descriptivosy divertidos. Por ejemplo, si le encanta pintar con sus colores, hazle comer pequeñas bolitas verdes (guisantes) o ruedecitas anaranjadas (zanahoria). Si, en cambio, le gustan los números, cuenta el número de guisantes o de rodajas de zanahoria que hay en su cuchara.

8.Pregúntale cuánta cantidad quiere en su plato. Así no se sentirá agobiado delante de un plato lleno.

9. Evita estar pendiente y mirarlo constantemente mientras come o hablar de comida y de su importancia. Tiene que entender que comer es un acontecimiento que se debe llevar a cabo con normalidad y de forma relajada.

10. Aún así, es posible que siga rechazando algunos alimentos. Es lógico. A ti también hay platos que no te gustan y recuerda que los menús los preparas en función de tus preferencias. Acepta sus negativas, pero inténtalo de nuevo al cabo de unos días con una nueva presentación. Es posible que en esta ocasión le guste más.

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