Las infecciones que podemos contraer en la piscina son muy frecuentes y más aún en los niños. Aunque la piscina tenga un buen mantenimiento mediante el uso de productos químicos que matan bacterias y hongos, igualmente los niños y adultos se pueden contagiar enfermedades.
Tengamos en cuenta que son un caldo de cultivo para los gérmenes y estos pueden provocar diferentes afecciones en los niños. Pueden ser muy peligrosas en personas con bajas defensas, niños o individuos con enfermedades crónicas.
Las infecciones más comunes para contraer en la piscina son:
- Diarrea: es una enfermedad que se propaga a través del agua de la piscina por una gran variedad de organismos que pueden causar enfermedades gastrointestinales. Los más comunes son: E-coli, norovirus, shigella, giardia y cryptosporidium.
- Los gérmenes en el agua y el suelo también pueden causar infecciones en la piel, los oídos, los ojos y las vías respiratorias.
Estas enfermedades se transmiten ya sea al tragar, entrar en contacto o respirar vapores de agua que contienen gérmenes en aerosol.
La mayoría de las infecciones del agua recreativa son causadas por la contaminación del agua que ocurre cuando una persona enferma y portadora de gérmenes ingresa a una piscina. En otros casos, estas enfermedades son causadas cuando los gérmenes que viven naturalmente en el agua crecen a niveles que pueden causar infecciones.
Consejos para prevenir las infecciones en los niños
Asegúrate que la piscina se limpie de manera regular
Si eres tú el propietario de una piscina, asegúrate de controlar el nivel de cloro y el pH de tu piscina. Si estás utilizando una piscina pública, solicita los puntajes de inspección de la piscina o búscalos en línea.
Además, en las tiendas de suministros para piscinas e incluso muchos supermercados grandes, venden tiras reactivas que puedes usar para medir los niveles de cloro y pH tú mismo.
Evita llevar a los chicos a la piscina si están enfermos

Si el niño tiene diarrea o se está recuperando evita la propagación de gérmenes metiéndolo en una piscina.
Ducha los niños al menos por 60 segundos antes de meterlo en la piscina y al salir
Una sola persona puede introducir miles de millones de microbios incluidas las partículas fecales y causar un sinfín de infecciones en el agua. Pero, una ducha de un minuto es todo lo que necesitan para eliminar gérmenes y suciedad que queremos evitar llevar a la piscina.
Evita que los niños hagan pis o eliminen de manera accidental materia fecal en el agua
Los niños más pequeños es recomendable llevarlos al baño antes de ir a la pileta.
Coloca antiparras

Es una medida muy eficaz para prevenir las infecciones oculares como la conjuntivitis en aguas con poco o mucho cloro.
No caminar descalzos
Los niños deben usar chanclas mientras se encuentran fuera del agua, de esa manera será más fácil evitar que entren bacterias en la piel de los pies y causen infecciones.
Cambiarles la ropa
No deben quedarse con el bañador mojado es importante poner la ropa seca lo antes posible para no acumular humedad en la zona íntima. Es una manera de evitar todo tipo de infecciones que causan candidiasis o cistitis.
A los más chiquitos debes cambiar rápidamente los pañales de natación sucios ya que no son a prueba de fugas.
Sacarlos del agua cada una hora
Los centros para control y prevención de enfermedades e infecciones recomiendan llevar a los niños al baño o revisar los pañales. Una buena higiene en la piscina también implica limpiarse lavarse las manos correctamente después de usar el inodoro.
No tragar agua
Debes enseñar a los niños que el agua de la piscina no es potable, y que deben cerrar la boca y taparse la nariz cuando se sumergen.
Deben evitar tragar el agua de la piscina, porque aumenta el riesgo de infecciones y desarrollar cuadros gastrointestinales. Incluso el exceso de cloro puede provocar irritación del tubo digestivo.
Infecciones, enfermedades e irritaciones comunes por jugar en la piscina
No te preocupes. La mayoría de los días que los niños jueguen en la piscina probablemente terminarán con esa sensación de satisfacción de haber disfrutado de una buena diversión bajo el sol.
Pero, ocasionalmente puede surgir malestar estomacal, dolor de oído, irritación de las vías respiratorias o de la piel u otros problemas. Si bien no es divertido pensar en los gérmenes de la piscina, es útil saber cómo prevenir infecciones, tomando estas medidas van a estar cubiertos.
Importante

Además de estos consejos, recuerda siempre mantenerlos seguros en la piscina evitando resbalones, tropiezos y caídas, supervisando a los niños y haciendo que los niños pequeños usen un chaleco salvavidas.
También es importante protegerlos del sol cuando estén en la piscina: aplicar protector solar resistente al agua con frecuencia y minuciosamente, así como usar otros métodos para protegerse del sol.
Algo fundamental es que deben estar bien hidratados, recordemos que la deshidratación es un factor de riesgo para darle paso a las bacterias que causan infecciones. Teniendo todos estos cuidados los niños estarán protegidos y los adultos más tranquilos.
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