En la recta final del embarazo, la ansiedad, los nervios, algún temor hacen que a la mujer le cueste dormir por la noche. Este insomnio de las últimas semanas se considera, por lo tanto, algo normal, aunque muy incómodo y agotador.

Muchas embarazadas mejoran al seguir alguna de las siguientes medidas:
•    Hacer ejercicio moderado a última hora de la tarde para acostarse más cansada.
•    Cenar temprano y de manera frugal. Entre la cena y la hora de acostarse debe transcurrir, como mínimo, una hora.
•    Relajarse antes de ir a la cama mediante una ducha tibia, una caminata tranquila…
•    Ventilar la habitación, evitar en lo posible los ruidos, elegir una postura cómoda (de ser posible, acostarse sobre el lado izquierdo) y vigilar la temperatura del cuarto.
•    Acostarse y levantarse todos los días a la misma hora.
•    De vez en cuando. se puede tomar una infusión de valeriana, siempre bajo prescripción del obstetra.

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