ninos_zurdos

Primera parte. Si imaginamos un eje vertical que divida nuestro cuerpo (cara, tronco y pelvis) en dos mitades iguales, podríamos definir la lateralidad como la preferencia del cuerpo por utilizar una de esas dos partes: derecha o izquierda. ¿Por qué algunas personas se decantan por el lado izquierdo y otras por el derecho? El misterio estriba en una configuración cerebral diferente (no peor).

El hemisferio derecho dirige los movimientos del lado izquierdo de nuestro cuerpo y el hemisferio izquierdo rige los del lado derecho. En la mayoría de las personas el hemisferio izquierdo es el dominante (son diestros), pero en otras prima el derecho, y por lo tanto, presentan mayor habilidad en el lado izquierdo y la mano izquierda (son zurdos).

Sin embargo, la presión social, más el entrenamiento, puede contrariar (o bien confirmar) esta predisposición genética a utilizar una u otra parte del cuerpo. La adquisición de la lateralidad permite primero al niño distinguir entre la derecha y la izquierda de su propio cuerpo y, posteriormente, proyectar esta referencia sobre los demás, el entorno que lo rodea, el espacio y su organización.

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