¿Qué cuidados debemos tener? Es bueno tener en cuenta pequeños consejos para evitar cualquier infección, complicación. Cuando el calor aprieta es necesario extremar la higiene íntima y ducharse varias veces al día. Los loquios tienen un olor característico, que unido a la transpiración puede resultar algo desagradable. Si a la mujer le han practicado una episiotomía, puede tener la necesidad de asearse con mayor frecuencia para refrescarse y sentirse limpia, pero, cuidado, conviene no abusar para no ablandar la cicatriz.

Hay que lavarse con agua y jabón neutro y secarse muy bien la zona sin restregar, dando pequeños toques de adelante hacia atrás con una gasa o una toalla suave. Si se puede, conviene dejarla al aire unos minutos. Para evitar la humedad en la zona, es importante cambiarse con frecuencia de compresa (son mejores las de algodón porque transpiran mejor).

Durante el puerperio (los 40 días que siguen al parto) pueden presentarse episodios transitorios de sudoraciones o sofocos. Son trastornos puntuales relacionados con los desajustes hormonales del posparto y con los cambios de temperatura corporal que se dan en la lactancia (la producción de leche puede aumentar la sensación de calor). Para prevenirlos hay que evitar los ambientes sobrecargados.

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