Te ofrecemos una recopilación de los trastornos más comunes en la piel de los bebés.

Dermatitis  del pañal:
Una vez el culito esté bien limpio y seco podemos untar la zona enrojecida con yogur no azucarado. Es calmante y refrescante y previene el riesgo de que aparezca una infección por cándidas, gracias a su riqueza en bifidobacterias. También puede aplicarse clara de huevo que se deja al aire hasta que se seque. De esta manera se forma una capa que protege la piel durante varias horas, favoreciendo su curación.

Quemaduras solares:
Es muy efectivo aplicar gel de aloe vera sobre la quemadura (siempre que la piel no esté abierta) con mucho cuidado, sin tapar ni utilizar una gasa o algodón, pues estos elementos podrían llegar a adherirse a la piel. Esta planta tiene extraordinarias virtudes cicatrizantes y calmantes.

Hongos (pie de atleta):
El própolis o propóleo es un producto de las abejas con propiedades antibióticas y antifúngicas. Existen en el mercado cremas y ungüentos que ofrecen muy buenos resultados en el caso de hongos. Se aplica entre los dedos del pie y en pocos días, si se mantiene la higiene y sequedad, y si la infección no es muy profunda, desaparece.

Picaduras de insectos
Para prevenirlas puedes pasar por la piel del niño aceite esencial de citronela diluido en aceite de almendras (3 gotas por cucharadita). Si hay picadura de mosquitos, aplícale una pasta hecha con arcilla y saliva.

Costra láctea:
Para ayudar a la curación puedes pasarle por el cuero cabelludo un algodón empapado en aceite de oliva, de almendras o aguacate. Sólo cuando veas que las costras están sueltas pásale un cepillo de cerdas blandas, especiales para bebés.

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