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Uno de los instantes que la futura mamá vive con más ilusión es la primera patadita del bebé. Es el momento en que una madre nota a su bebé muy variable. Los médicos suelen decir que en la primera gestación ocurre entre los cuatro meses y medio y los cinco de embarazo, y en los siguientes, un par de semanas antes.Cada gestación y cada bebé es diferente. Aunque dos mujeres estén embarazadas de las mismas semanas, una puede empezar a percibir los movimientos del bebé 15 ó 20 días antes que la otra. A veces, y sobre todo en el primer embarazo, a la madre le cuesta distinguir las piruetas del bebé de otras sensaciones que se producen habitualmente en su organismo.

En cualquier caso, si está inquieta o preocupada, puede pedir al ginecólogo que le haga escuchar el sonido del corazón del bebé, para confirmar que todo está bien. Es una experiencia que puede parecer banal para quién no la ha vivido, pero que es irrepetible cuando nos toca vivirla, cómo poder acariciarlo, jugar, hablarle, cantarle a través de la panza, son todos momentos que no olvidarás.

Todas estas experiencias las mamás las perciben de diferentes maneras, ya sea como burbujitas de un lado a otro de la panza, otras notas un cosquilleo o un aleteo en el abdomen. Al cabo de una semana o dos, estas sensaciones se hacen más parecidas al burbujeo que se nota cuando se mueven los intestinos y, poco a poco, se convierten en verdaderos golpecitos causados por los movimientos de los brazos y las piernas del futuro bebé.

A partir del sexto mes, las piruetas de la criatura se hacen más intensas y llegan a convertirse en verdaderas patadas, y así las describen la mayoría de las embarazadas. Los movimientos suelen ser más evidentes por la noche, o cuando la mujer se acuesta o se sienta a descansar, en parte porque entonces se muestra más atenta para percibirlos.

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