La tos perruna y la tos húmeda en los niños (I)

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Tos y mocos, fiebre y tos; tos y afectación general; sólo tos. La tos está presente en la mayoría de los cuadros catarrales y enfermedades de la infancia.

TIPOS DE TOS:

TOS PERRUNA:

A mitad de la noche nos despierta un terrible sonido. Pero a pesar de lo alarmante que parece, esta tos no suele implicar gravedad alguna.

Posible causa: Su origen suele ser una laringitis espasmódica, infección vírica que da lugar a la inflamación de la laringe y que se cura sola.
Qué hacer: Se trata de una tos autolimitada, es decir, desaparece sola. Si nos alarmamos y llevamos a nuestro hijo a urgencias médicas, lo más probable es que al llegar no quede ni rastro de la terrible tos que nos hizo salir corriendo. Sacar al niño o bebé unos minutos al fresco de la noche (a la ventana o la terraza convenientemente abrigado) es una de las opciones caseras para afrontar los ataques de tos nocturna. Si no cede de ninguna manera y empeora, el médico nos recetará esteroides inhalados o corticoides por vía oral.
Cuándo preocuparnos: La laringitis dura entre tres y cinco días. Si la tos perdura, va acompañada de fiebre prolongada o afectación del estado general, debemos llevarlo al médico lo antes posible.

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TOS HÚMEDA:

Su tos es densa, lenta y empeora considerablemente por la noche. La nariz puede aparecer seca, pero por el sonido de cada tos sabemos que todos los mocos están ahí, en el pecho de nuestro hijo, esperando para salir…

Posible causa: La tos húmeda indica secreciones bronquiales en los alvéolos (pequeños sacos de aire en los pulmones) y se relaciona con procesos infecciosos. Así, aunque puede parecer la manifestación de un resfrío, hay que mantenerse alerta entre otros síntomas: dificultad para respirar, fiebre alta persistente, fatiga, pérdida del apetito nos avisan que algo más serio como una gripe, una bronquiolitis, una respuesta asmática o una neumonía. Suele requerir un tratamiento a fondo.
Qué hacer: Como esta tos apunta a un proceso infeccioso, es imprescindible su evolución y tratamiento por parte del médico. Por otra parte, esta tos denota mucosidad en el pecho y en estos casos es aconsejable enseñar a los niños a expectorar, es decir, a expulsar los mocos luego de cada tos. Los líquidos lo ayudarán a hacerlos más fluidos. Los jarabes contra la tos están menos indicados que nunca. Es muy efectiva la humidificación con vapor de agua.
 

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