Los médicos afirman desde hace tiempo que las madres que amamantan a sus bebés los protegen de la diabetes. Pero nuevas investigaciones sugieren que dar el pecho protege también a las madres de desarrollar esta patología. Un estudio reciente halló que cuanto más tiempo amamanten las madres a sus hijos, tienen menos riesgos de contraer diabetes.

Pero, ¿qué pasa con las madres con diabetes?

En las madres con diabetes la lactancia materna no sólo está permitida sino que es recomendada siempre que sea posible. Los niños alimentados de este modo durante un periodo de tres a seis meses, tienen menos probabilidad de desarrollar diabetes tipo 1 a lo largo de su vida. La alimentación de la madre deberá tener algunas calorías más y la medicación tendrá que ser reajustada en función de la alimentación, el ejercicio y la disminución de la demanda de insulina que tiene lugar a partir del momento del parto.

La cantidad de insulina que pasa a la leche humana es apenas apreciable y sin efectos sobre el lactante. Continuar con el plan de alimentación habitual, hacer ejercicio moderado y de forma ordenada suele ser a menudo lo más importante para mantener los niveles de glucosa dentro de los límites.

Además, es necesario saber que el mero hecho de amamantar de manera normal (alrededor de 8-12 tomas por día) consume de 700 a 900 calorías maternas diarias, aproximadamente, a expensas de las reservas acumuladas durante la gestación.

No lo olvides, la lactancia materna tiene numerosas ventajas para las madres con diabetes y sus bebés. Las madres lactantes tienen menos necesidad de insulina y un mejor control de la glucosa en sangre, y los bebés amamantados podrían ver disminuido su propio riesgo de desarrollar diabetes.

Extraido: Revista de la Sociedad Española de diabetes

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