embarazo

Es la prueba prenatal más importante por la cantidad de información que es capaz de ofrecer. Gracias a las ecografías en el embarazo se puede evaluar el desarrollo intrauterino del bebé. La ecografía en el embarazo es utilizada principalmente para estudiar el crecimiento y bienestar del bebé dentro del útero. Permite, entre otras cosas, detectar malformaciones, evaluar el desarrollo anatómico del feto, su crecimiento, su posición, calcular su edad gestacional, oír sus latidos, observar el estado de la placenta, del líquido amniótico, estimar el peso del bebé y detectar anomalías o patologías del embarazo.

Una ecografía de manera periódica en una mujer gestante puede descartar diversos riesgos en el embarazo como amenaza de abortos, embarazos prematuros, y todo lo nombrado anteriormente. Si tu embarazo es normal y el ginecólogo no ve ninguna complicación, puede que sólo te hagan 3 ecografías, una en cada trimestre. Sin embargo, esto varía. Si tu médico es privado, siempre podrán hacerte todas las necesarias. Si es de la Seguridad Social, siempre te harán las mínimas. Se recomienda  realizarse una ecografía cada seis semanas durante el primer trimestre de gestación, en tanto en el segundo y tercer trimestre cada cuatro semanas, detallando que el tiempo de realizar una ecografía dependerá si se trata o no de un embarazo de alto riesgo.

La ecografía utiliza ondas sonoras para crear una imagen del bebé. Sólo hay dos posibles efectos perjudiciales: cavitación, consiste en que se forman pequeñas burbujas (sólo puede ocurrir cuando hay aire presente, y no hay aire dentro del útero); y el calentamiento, debido a que una porción de la energía del ultrasonido es absorbida por la parte del cuerpo en la que se está realizando la prueba.

1 comentario

  1. me aggrada muchisimo sus aportes e informaciòn, es muy ùtil en este ciclo de la vida tan hermoso.

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