sueños

En los primeros años en los que nuestro niño/a duerme solo, es común que tenga pesadilla al dormir. Las pesadillas infantiles y los terrores nocturnos se engloban dentro de los Trastornos del Sueño y concretamente en el grupo de las Parasomnias. Normalmente no constituyen trastornos importantes pero sí que pueden ser objeto de asesoramiento o intervención psicológica.

En primer lugar, hay que tranquilizar al pequeño cuando se despierta preso de pesadillas o de terrores nocturnos. Aunque no esté consciente, háblale suavemente para tranquilizarle. Ellos suelen despertarse llorando y muy nerviosos y es que estos sueños son un verdadero terror para ellos y necesitan a sus papás. Ayúdale a que durante el día hable de los malos sueños sufridos por la noche e intentes hacerle ver que es muy común y que sólo son sueños.

Intenta evitar que vean películas de miedo, programas poco recomendados para niños, cenen comida pesada (afecta a los sueños)… Lo mejor es que cenen ligero, se acuesten temprano y lo último que hagan es tranquilizarse, por ejemplo, con un cuento que le leas. Es recomendable que si lo ves muy alterado en el momento de soñar, duermas con él o se acueste con vosotros en la cama ya que puede ser muy traumático para él volver a dormirse solo y es probable que no se duerma y por la mañana esté muy cansado. Si ves que los sueños se repiten a diario y por más cosas que haces no se soluciona su miedo, lo mejor es que acudas al pediatra a comentárselo.

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