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Ten presente que tu bebé puede nacer en cualquier momento, te conviene tener todo preparado. Todo lo que hagas ahora te facilitará la vida cuando vuelvas a casa. Son pequeñas cosas que, si las solucionas antes, te permitirán dedicarte a tu hijo sin pensar en todo lo que tienes que hacer en el hogar.

CONSEJOS PRÁCTICOS:

TU ROPA, A PUNTO:

Cuando vuelvas a casa no tendrás ánimo para “perder” una tarde revolviendo en el armario a la búsqueda de aquel pantalón tan cómodo o de aquella blusa ancha que ya no te pones por pasada de moda pero que te será tan útil mientras des el pecho.

LA DESPENSA COMPLETA:

Compra comida y congélala por raciones. También es una buena idea tener productos envasados en cantidad suficiente. Haz una buena compra con tu pareja de todos los artículos que más usas y que no tienen fecha de vencimiento o que la fecha es muy amplia.

TU HABITACIÓN, BIEN ESTUDIADA:

Si vas a compartir la habitación con tu bebé, durante los primeros meses, ten todo preparado, el lugar dónde colocarás su moisés, donde lo cambiarás, su ropita…..

LA CASA, CON LA CARA LAVADA:

Pide ayuda a una persona para que haga una limpieza a fondo de la casa. Así, después con un mínimo mantenimiento entre tu pareja y tú será suficiente.

PREPARA A LA FAMILIA:

Conviene que sean conscientes de que quizás no podrán estar informados al minuto de todo lo que pasa. Tú tienes que dedicarte a lo tuyo, y toda la ayuda posible viene bien, siempre será bien recibida.

TENER MUCHA CONFIANZA:

El mejor consejo y el que les puede ayudar más es que tanto tu como tu pareja adopten una actitud positiva cuando sepan que están en trabajo de parto. Que se digan que desde ese momento van a vivir la experiencia más importante de su vida. Que estén contentos y que pienses que todo lo que va a pasar es para llegar a un buen fin: ver y sentir a tu hijo o hija en tus brazos. La actitud positiva ayuda a que los partos sean más rápidos y mejores. Evitan muchas complicaciones.

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