niño

Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa en todo o en parte, esperando que los oyentes le crean, ocultando su verdad. En nuestro contexto, el de los niños, las mentiras, en la mayoría de los casos, sólo expresan una invención del niño por lo que deben interpretarse de manera positiva. A veces los papás se preocupan mucho y se preguntan el porqué de que sus hijos mientan. En la mayoría de los casos sólo es una invención, sin importancia, por lo que no hay que preocuparnos.

Lo cierto es que es bueno prestar atención a las mentiras que puedan echar nuestros hijos por si tuvieran algún trastorno psicológico que se tuviera que tratar, pero ya os decimos, es en casos extremos. Hay mentiras “buenas” y “malas” siempre motivadas por el resultado que vayan a tener al decirlas. Las mentiras “buenas” son aquellas en las que el niño está soñando o tiene un sueño como por ejemplo si dice “tengo tres hermanitas”, quizá le gustaría tenerlas; en general, representan un magnífico entrenamiento para la mente y para el desarrollo del lenguaje del niño. Por otro lado,  algunas mentiras nacen del miedo al castigo por lo que se elaboran con el objetivo de defenderse de algo.

Es muy importante no regañarle ninguna ni etiquetar al niño como “mentiroso” ya que ésto podría crearle algún trauma. Lo único que debéis hacer es hablar con él y hacer que comprenda que las mentiras no son buenas y siempre hay que decir la verdad como sus papás, que tendréis que predicar con el ejemplo.

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