Segunda parte. Continuamos detallándote los componentes de leche materna,  que la hacen el alimento más perfecto para un bebé.

Los componentes de la leche materna:

Enzimas y hormonas. Una de ellas, la lipasa, le ayuda en el proceso de la digestión, uno de los muchos mecanismos que, poco a poco, su pequeño organismo tiene que ir poniendo en marcha.

Glóbulos blancos. Algunas de estas células fabrican anticuerpos, otras son expertas luchadoras contra microorganismos dañinos, como la Escherichia coli, una bacteria que puede causar graves problemas al bebé; o son la alarma para que los mecanismos de defensa se pongan en marcha…

Grasas. Se acumulan en la leche del final de cada tetada, por lo que no conviene separar al bebé del pecho hasta que no haya terminado. Pero su presencia no sólo varía durante la tetada, también lo hace a medida que avanza el día. Representan la mayor aportación calórica y le dan sensación de saciedad. Son imprescindibles para el desarrollo del cerebro del bebé y liberan sustancias que hacen que le entre el sueño.

Hidratos de carbono. El azúcar de la leche se concentra al inicio de la tetada. Su organismo puede absorberlo rápidamente, lo que le da energía para seguir mamando. La lactosa, uno de los azúcares más importantes, facilita la absorción del calcio: algunos dolores abdominales o cólicos podrían deberse a una sobrecarga relativa de lactosa en bebés que toman más cantidad de primera leche porque se les cambia de pecho antes de tiempo. Los hidratos de carbono también permiten el desarrollo de una bacteria beneficiosa que contribuye a la buena digestión.

Minerales y vitaminas. La leche materna contiene todos los que necesita el bebé en la proporción ideal y, además, con gran disponibilidad: su pequeño organismo los absorbe de manera óptima.

Proteínas. Una parte importante son anticuerpos. Son el ejemplo de cómo la leche materna se adapta a cada bebé: los prematuros las necesitan en más cantidad y las consiguen de la leche de su madre.

No hay duda: tu leche es perfecta. Porque, además, no sólo es alimento, también es calor y amor, confort y seguridad.

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