Sencillamente porque es fundamental para la vida, interviniendo en múltiples procesos orgánicos. En promedio, el 20% de los líquidos ingeridos a diario provienen de los alimentos y existen diferentes comidas que aportan gran cantidad de líquido, como ser las frutas y las verduras, por ejemplo el tomate y la sandía. El mayor porcentaje se logra por la ingesta de agua, pero también a través de las bebidas colas, el café, el vino o la cerveza.

Lo que sucede en estos casos es que también aportan elementos perjudiciales para el embarazo como el alcohol o la cafeína. Por eso el agua es la bebida ideal para ser consumida habitualmente, más aún en el embarazo. Es sana, libre de calorías y de fácil acceso.
Es de suma importancia conocer la calidad del agua que se ingiere, ya que existen determinados componentes que pueden ser beneficiosos o perjudiciales para el embarazo, fundamentalmente los minerales que se encuentran en diferentes concentraciones según sea su origen.

Las aguas naturales contienen las sales minerales esenciales para mantener el equilibrio y el correcto funcionamiento del organismo. Los minerales son constituyentes esenciales de las células y cada uno tiene una función especial:

–El calcio y el fósforo forman el esqueleto y los dientes, y le dan consistencia y larga persistencia. Además, tiene una importancia fundamental en la mujer embarazada porque los requerimientos de calcio se ven aumentados por las necesidades fetales. El calcio es además un tranquilizante natural. es beneficioso en el tratamiento de los trastornos cardiovasculares y ayuda a mantener la piel sana.

Mediante un balance iónico adecuado entre el sodio, potasio, calcio y magnesio, se influye en todas las funciones celulares y se regula la excitabilidad nerviosa y muscular.

–El magnesio es reconocido como anti estresante y propicia la estabilidad neuromuscular.

–El potasio es fundamental para el funcionamiento de los tejidos, los músculos y el sistema nervioso, pero sin duda alguna su función principal es a nivel cardiovascular donde interviene en el balance y en la normalización del ritmo cardíaco.

–La mayoría de estos minerales participan en la mecánica respiratoria y en algunos sistemas enzimáticos.

–El sodio es el más abundante de los minerales en los líquidos extracelulares del organismo. Se encuentra en estado de cloruro y bicarbonato. Es responsable de la regulación del líquido corporal y el equilibrio ácido-base.

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