Todas las mamás, sin excepción, se ponen de lo más contentas cuando el pediatra les asegura que su bebé está engordando a buen ritmo. Y lo contrario: si el chiquito no llega al promedio, los padres se preocupan un poquito. Por supuesto, este interés por los rollitos infantiles responde a razones serias: el aumento regular suele constituir un indicativo de salud. De igual modo, un adelgazamiento repentino o muy considerable puede significar que algo marcha mal. Sin embargo, tampoco es menos cierto que algunos padres se alarman a la primera de cambio y están al borde de un ataque de nervios ante la balanza.

ANTES DE NACER:

En la panza de mamá, la vida es maravillosa. Además de disfrutar del balanceo amniótico, el pequeño dispone de una fuente inmediata de alimentos de primerísima calidad. Pese a todo, el médico tiene que asegurarse de que el futuro bebé evoluciona correctamente y, por supuesto, el peso constituye, ya desde este momento temprano, una de las pautas fundamentales de su desarrollo. Para corroborarlo, el ginecólogo observará cada ecografía y relacionará la altura del futuro bebé con su diámetro abdominal. En las sucesivas consultas obstétricas continuará vigilando este progreso.

RECIEN NACIDO:

En cuanto un bebé nace, todos los parientes y amigos quieren saber cuánto ha pesado. El margen de normalidad es amplio y se emplaza entre los 2,5 kilos y los 4 kilos (por debajo y por encima de estas cifras, pueden necesitar cuidados especiales). El peso medio de los bebés nacidos a término se sitúa entre los 3 y los 3,5 kilos. Sin embargo, la expresión “peso promedio” se fundamenta en un cálculo general y no hay que asustarse su nuestro pequeño lo supera un poco o se queda algo corto (por lo general, las nenas suelen pesar unos gramos menos que los varones).

Tres o cuatro días después del nacimiento pesará menos. Les ocurre a todos los bebés porque expulsan la orina y el meconio acumulados durante la gestación. Esta pérdida puede representar hasta un 5 ó 10% del peso total, pero, salvo que el pediatra opine lo contrario, no hay por qué preocuparse (suelen recuperarlo enseguida)

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Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

5 Comentarios

  1. Esa foto no esta autorizada por el autor a la sra silvia por favor o paga o asuma la denuncia!!!! que abuso y que delicado que publiquen la foto de un bebe y sin autorizacion de sus padres!!

  2. hola me refiero a usted señora silvia para que me explique de donde y quien la autorizo para publicar una foto de mi bebé sin consultarmelo sin avisarmelo….? quiero una explicacion por que por muy lindo o gordito que le parecio para si articulo tiene que consultarlo primero antes de publicar una foto y mas de un menor de edad un bebé eso es algo muy delicado
    …. por favor exigo una explicacion

  3. Desconocemos la autoría de la fotografía pero la retiramos pidiéndole disculpas por las molestias que le haya podido provocar. Hablaremos con la redactora para evitar errores de este tipo en el futuro.

    Muchas gracias por avisar.

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