Qué cambia cuando eres madre

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Todas hemos fruncido el ceño al ver algunas madres regañar a sus hijos en el supermercado, es fácil juzgar las aptitudes de los demás antes de convertirte en madre. Puedes jurara que harás las cosas de una manera totalmente diferente cuando llegue la hora, pero lo más probable que acabes haciendo exactamente lo mismo. Son determinadas cosas que ocurren siempre (una o otra), no quiere decir que sea lo mejor ni para ti ni para el bebé, simplemente ocurren.

JURASTE QUE NUNCA…..

1. Emitirías sonidos como GU-GU-GU, BU-BU-BU…..: cuando agarres a tu bebé recién nacido por primera vez, emitirás automáticamente esos susurros…, y verás que son cosas totalmente instintivas. Merece la pena muchas veces quedar como una boba, para ver sonreís a tu niño.

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2. Usarías un chupete……: “Siempre he odiado los chupetes, vuelven feos a los bebés”, veras que después de las dos semanas de haber nacido tu bebé, empezaran los cólicos, llorara de noche y no conseguirás tranquilizarle, ni siquiera acunándoles. Le pondrás el chupete y verás que la paz vuelve inmediatamente.

3. Dejarías dormir a tu hijo en tu cama: Es una actitud vaga, de padres sensibleros y muchas veces un camino para la discordia marital. Pero cuando los niños comienzan a salirles los dientes y ha despertarse varias veces en la noche, el agotamiento vendrá, y lo meterás en la cama contigo.

4. Amamantarías a tu bebé después de los seis meses: Una cosa es amamantar a un pequeño recién nacido; otra cosa es que un enorme bebé de siete meses te destroce los pezones. Mucha gente considera molesto amamantar a un bebé mayor, pero se hace lo que se siente, sucede naturalmente….

5. Hablarías de la caca en público: “Oh, has hecho una caca muy grande cariño” Qué horror, espanto. Pero bueno es un tema importantísimo que lo conversaras con todas las madres que encuentres. El estreñimiento y la materia de los bebés, no falta en las conversaciones de mamás.

6. Dejarías que un bebé cambiase tu estilo de vida: Cuando estabas embarazada pensabas que nada iba a cambiar después del parto. Que como siempre te encontrarías con tus amigas en la confitería preferida, o salir siempre….. Pero ten presente que, “Nunca se sabe como te cambia el ser madre hasta que te pasa”.
 

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