Lo más común es que la infección de las amígdalas y de la faringe aparezcan a la vez dada la proximidad de ambas, produciendo una faringoamigdalitis, más conocida como anginas. El niño siente un fuerte dolor de garganta, grandes molestias al ingerir alimentos y la temperatura corporal puede llegar a 39° y hasta 40°. La causa puede ser una mala digestión o situaciones de estrés en el niño que dan lugar a una fermentación inadecuada de los alimentos, lo cual provoca una emisión de bacterias provocando la infección. Debes consultar a tu médico.

Pequeños consejos sobre remedios caseros:

1. Tomillo y ajo. Seguramente tendrá no tendrá hambre, así que mejor dale alimentos fáciles de digerir. Hazle una sopa de tomillo con un ajo picado, Si no le gusta porque lo nota demasiado fuerte, restriega un diente en el plato para que tenga aroma. El ajo es un antibiótico natural y el tomillo un potente antiséptico que ayuda a eliminar los gérmenes y reduce los síntomas de las infecciones.

2. Gárgaras con limón. Prepara una infusión de tomillo y añade unas gotas de limón y una pizca de sal. El objetivo es que haga gárgaras para eliminar las placas infecciosas alojadas en la garganta. Al principio puede parecer difícil pero si lo haces con él y lo conviertes en un juego seguro que lo consigue. Un niño de dos años ya puede hacer gárgaras. Y si se traga la infusión no pasa nada.

3. Alimentos a evitar. Durante estos días, evita sobre todo las  legumbres  (fermentan en el vientre y no son recomendables en una amigdalitis o faringitis). Opta por una dieta blanda a base de alimentos hervidos y triturados (purés de calabacín o de zanahoria).

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