Las várices son dilataciones tortuosas de las venas que pueden verse cerca de la superficie de la piel de colores azules o moradas. También existen varices profundas, que no se pueden ver a simple vista, pero que resultan dolorosas. Aparecen con más frecuencia en las piernas, aunque también pueden salir en la vulva o en cualquier otra parte del cuerpo. Por ejemplo, las hemorroides son várices en la zona rectal. Hay várices que no molestan en absoluto u ocasionan sólo leves molestias, pero también pueden hacer que sientas pesadez o dolor en las piernas. La piel alrededor de una variz puede también picar, doler o arder. Los síntomas tienden a empeorar al final del día, especialmente si pasas mucho tiempo de pie.

A muchas mujeres les aparecen las várices por primera vez durante el embarazo o descubren que empeoran durante estos meses de espera. A medida que el útero crece, ejerce presión sobre la vena cava inferior, lo cual a su vez aumenta la presión sobre las venas de las piernas. Estas venas se encargan de retornar la sangre desde las piernas hacia el corazón, de modo que, ya de por sí, la sangre circula en sentido contrario a la gravedad. La cantidad de sangre del cuerpo aumenta cuando estás embarazada, lo cual agrega carga a tus venas. Además, los niveles de progesterona aumentan, lo que hace que las paredes de los vasos sanguíneos se relajen.

Hay mayor probabilidad de que te salgan várices si ya hay antecedentes en otros miembros de tu familia. Son mucho más comunes en las mujeres que en los hombres y, si ya las tienes, tienden a empeorar con cada embarazo sucesivo y con el correr de los años. Asimismo, estarás más predispuesta a las várices si tienes sobrepeso, esperas gemelos, o permaneces de pie por periodos de tiempo prolongados. A continuación te damos algunos consejos para evitar su aparición o bien para diminuir los síntomas que ocasionan:

• Haz ejercicio todos los días. Se recomienda caminar al menos media hora diaria.

• Esfuérzate por permanecer dentro del peso recomendado para la etapa de embarazo en que te encuentras.

• Eleva las piernas siempre que descanses, mientras ves la tele o lees un libro.

• Duerme en decúbito lateral sobre el lado izquierdo Dado que la vena cava inferior está en el lado derecho, al acostarte sobre el lado izquierdo alivias la vena del peso del útero y así disminuyes la presión sobre las venas de las piernas y pies.

• Se pueden usar medias de compresión durante el embarazo. Consulta con tu médico de cabecera.

Imagen: embarazo.cuidadoinfantil

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