Pues ni una cosa, ni la otra. El chupete tiene sus ventajas y sus inconvenientes pero, de lo que no cabe duda es que a los más pequeños les gusta succionar y el chupete favorece su calma y tranquilidad.
Un consejo a tener en cuenta por las madres que amamanten a sus hijos es esperar al menos hasta la cuarta semana, para ofrecer el chupete al bebé. En este momento la lactancia será más fluída y tanto la madre como el niño habrán conseguido manejarse a la hora de proceder con la lactancia materna.
Otra recomendación que puede ser bastante válida es retirar el chupete en el momento del destete, será mucho más sencillo.
No obstante, no se aconseja el uso del chupete más allá de los dos años, pues su cavidad bucal se verá perjudicada notablemente.