Más información sobre:Qué es la mastitis

amamantando-3.bmpEs la inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede aparecer en cualquier momento de la lactancia, siendo más frecuente entre los 10-28 días postparto, y puede acompañarse o no de infección.

Se debe distinguir de una mastitis inflamatoria, debido a un acúmulo de leche, producida por un vaciado incorrecto de la mama, o por obstrucción de los conductos mamarios; de la mastitis infecciosa, producida por gérmenes patógenos que se introducen por la grietas en el pezón.

Los síntomas característicos son: dolor, calor y enrojecimiento de la mama. Pueden aparecer también escalofríos, cansancio y fiebre. La mastitis debe ser motivo de consulta rápida al médico, para descartar una posible causa infecciosa que deberá ser tratada con antibiótico, antipiréticos y reposo.

La prevención de la mastitis se basa en el vaciado correcto de las mamas para evitar la retención de leche, el masaje de la mama en dirección al pezón y la posición correcta del bebé durante la toma para vaciar adecuadamente la glándula y evitar las grietas del pezón. Cuando se produce una mastitis no es necesario suspender la lactancia, ya que la alimentación al pecho mejora la evolución.

Se recomienda la aplicación de calor local antes de amamantar para que se produzca una vasodilatación que facilite la salida de la leche, masaje en las zonas más endurecidas de la mamá durante la lactancia y aplicación de frío local al finalizar por su efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio. Es muy importante que el pecho afectado se vacíe totalmente, y si no es así se debe recurrir a la extracción manual o con sacaleches.

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